El párroco, sospechoso de al menos cuatro agresiones sexuales y cinco delitos contra la intimidad, se ordenó en 2017 y había regresado a la Península tras una temporada en la ciudad norteafricana.
De Melilla a la malagueña Sierra de las Nieves, el párroco detenido por agredir sexualmente y grabar desnudas al menos a cinco mujeres, a las que previamente había sedado con una sustancia desconocida, se ha movido en los últimos años por distintas localidades del sur de España. Natural de Vélez-Málaga, y con una estrecha relación con círculos religiosos en esta localidad, en los últimos meses se ha desempeñado como cura en Yunquera y El Burgo, dos pequeños municipios a hora y media del municipio axárquico.
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El cura, F.J.C., nacido en 1990 y que ya ha ingresado en prisión, asumió estas parroquias de manera transitoria tras regresar de la ciudad norteafricana por motivos de salud, según aseguraron por la mañana fuentes de la diócesis malagueña. Lo cierto es que fue trasladado justo después de que una mujer informara a las autoridades eclesiásticas de que mantenía una relación con él. En El Burgo y Yunquera era “colaborador mientras se le buscaba nombramiento”, asegura un portavoz de la diócesis. Hasta el pasado 11 de septiembre ofició misa en esas localidades.
Fue detenido por la Policía Nacional después de que, el pasado mes de agosto, la misma mujer con la que mantenía una relación denunciase ante la Unidad de Familia y Atención a la Mujer (UFAM) de Melilla el hallazgo de fotografías y vídeos en las que aparecían mujeres semidesnudas, dormidas o bajo los efectos de algún poente sedante, a las que el párroco realizaba “todo tipo de prácticas sexuales”.
Según los investigadores, aprovechaba viajes con grupos de amigos para realizar estos actos, que se produjeron en diferentes años y localidades, y al menos entre 2017 y 2019. Cuando identificó a algunas de las víctimas, estas no sabían nada, y dijeron no ser conscientes de haber sufrido ningún delito sexual. De momento, hay cinco víctimas confirmadas, pero la Policía no descarta que pudieran ser más provenientes de alguno de los destinos del cura: Málaga, Melilla y Córdoba. Es sospechoso de cuatro agresiones sexuales y cinco delitos contra la intimidad.
La Policía informó en su nota de que el hallazgo del disco duro fue realizado por una mujer “en el domicilio que compartía con su pareja sentimental”. Pensó que las prácticas sexuales que allí se observaban podían ser no consentidas, así que hizo una copia y la entregó a la Policía. Según la nota, en el material aparecían varias mujeres y “un hombre”, que resultó ser el cura.
La diócesis de Málaga emitió un comunicado este lunes para condenar de forma “profunda y contundente” los hechos, manifestar su “dolor” y ofrecer su cooperación con la Justicia. “Es muy doloroso. Hay mucha gente en la diócesis volcada con el apoyo a la mujer y esto nos hace un daño enorme. Estamos consternados”, insistía este lunes un portavoz del Obispado de Málaga, que no se explica el hecho de que la denunciante sea la “actual pareja” del sacerdote. “Evidentemente, el celibato no es opcional. Si estaba así, no era de acuerdo con el sacerdocio”. .
Ordenado en 2017
El cura ahora detenido fue ordenado sacerdote en 2017, después del noviciado en Antequera y pasar por el Seminario Mayor de Málaga. Su primera misa la ofició en su Vélez - Málaga natal en la Iglesia de San José, donde este lunes las parroquianas que preparaban las próximas celebraciones decían no conocerlo. En Vélez llegó a organizar en el pasado torneos de fútbol, según fuentes locales.
Tras unos años en Ardales y Carratraca (Málaga), llegó a Melilla en 2021, aunque había regresado a Málaga, justo después de que su pareja comunicara que lo era ante la diócesis de Melilla. Desde enero era “colaborador” en Yunquera y El Burgo.
De su vocación y de sus primeros pasos en el sacerdocio queda rastro en entrevistas en medios locales o vinculados a la Iglesia, si bien su semblanza ya no era accesible este lunes en la web de la diócesis malagueña. En una de esas entrevistas en La Opinión de Málaga, mostraba su visión sobre la realidad parroquial, la situación de la Iglesia y la fe. Contó que su vocación podía venir de su madre, “ejemplo de fe” y monja de clausura en Vélez-Málaga hasta que abandonó el convento, poco antes de que él naciera. Solía resaltar ante su madre lo mucho que había cambiado la Iglesia en este tiempo.
También mostraba su parecer sobre los episodios de pederastia en la Iglesia (“una vergüenza”), y valoraba la supuesta determinación de la Iglesia de “ponerlos en manos de la Justicia”, pero pedía que no se hicieran juicios públicos.
El investigado está ya en prisión, mientras los investigadores tratan de esclarecer si hay más víctimas.

https://www.eldiario.es/andalucia/malag ... 43255.html
Y que lo tenga que denunciar su pareja sentimental....¡Un cura!
Bueno ya sabemos como se las gasta la IC. Mujeres e hijos todos los que quieras, pero legítimos para que puedan heredar NINGUNO. Así han ido construyendo poco a poco la riqueza que tienen, aparte de lo que han afanado por las inmatriculaciones.