Todos los caminos conducen a la IA. Sus algoritmos manejan y procesan el flujo de datos que se mueven por el mundo. Algunos humanos piensan que podrán controlar el invento, pero es posible que su propia creación les sorprenda. Si eso sucede, la realidad podría superar cualquier relato, historia o cuento de ficción que hayamos podido conocer.