Madre mía, Luchy, entro y me encuentro con Andrés Do Barro, que me taladró el coco cuando era pequeñita. ¡Qué recuerdos! ¡Se escuchaba en todas partes!
Hace tiempo leí que murió muy joven. De vez en cuando, pienso en gente de aquellos años y siento curiosidad por saber qué fue de ellos.